Cuando un dueño de pyme dice "voy a contratar a alguien por 24.000 euros al año", casi nunca se refiere al coste real de un empleado, sino al salario bruto que verá esa persona en su nómina. El coste real —lo que realmente sale de la cuenta de la empresa— es otra cifra, bastante más alta, y casi nadie la calcula bien antes de decidir si contratar o automatizar.
En este artículo vemos, con números reales de 2026, qué conceptos suman por encima del bruto, cómo cambia el cálculo según el sector y el tipo de contrato, y qué costes indirectos —los que no aparecen en ninguna nómina— hay que tener en cuenta antes de tomar la decisión.
El coste real de un empleado empieza en la Seguridad Social
Sobre el salario bruto, la empresa paga una serie de cotizaciones a la Seguridad Social que no aparecen en el bolsillo del trabajador, pero sí en la cuenta de la empresa. Para un contrato indefinido de oficina, estas son las partidas principales en 2026:
| Concepto | Tipo a cargo de la empresa |
|---|---|
| Contingencias comunes | 23,6% |
| Desempleo (indefinido) | 5,5% |
| Desempleo (temporal) | 6,7% |
| Accidentes de trabajo (AT/EP) | 1,5% a 6,6% según sector |
| FOGASA | 0,2% |
| Formación profesional | 0,6% |
| MEI (Mecanismo de Equidad Intergeneracional) | 0,75% |
Sumadas, estas partidas añaden entre un 30% y un 33% sobre el salario bruto en un puesto de oficina típico. Si el sueldo bruto es de 24.000 €/año, el coste solo de Seguridad Social ronda los 7.700 €/año adicionales — el coste real ya sube a unos 31.700 €/año antes de contar nada más.
Estos tipos están fijados por la Orden PJC/297/2026, que desarrolla las normas de cotización para el ejercicio. Puedes consultar el texto completo en el BOE si necesitas el detalle exacto para tu caso.
Por qué el coste cambia según el sector
La única partida que varía de forma relevante entre sectores es la de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales (AT/EP), que depende del epígrafe de actividad (CNAE) de la empresa en la Seguridad Social. A modo orientativo:
- Oficina y servicios profesionales: alrededor del 1,5%
- Comercio y hostelería: alrededor del 2,5%
- Industria y fabricación: puede superar el 4,9%
- Construcción y obra: puede llegar al 6,6%
En términos absolutos la diferencia no es enorme sobre un sueldo de oficina, pero en sectores con más riesgo (construcción, industria pesada) puede suponer varios cientos de euros al año adicionales por empleado. Tu tarifa exacta depende del epígrafe concreto que tenga tu empresa dada de alta; para confirmarlo, tu asesoría laboral tiene acceso al dato exacto.
El coste por hora efectiva: la cifra que casi nadie calcula
Una jornada completa en España son unas 1.760 horas nominales al año. Pero nadie trabaja 1.760 horas efectivas: vacaciones, festivos, bajas y absentismo reducen ese número. El absentismo medio en España ronda el 6% de las horas pactadas, según los informes sectoriales que se publican cada trimestre.
Aplicando ese 6% a las 1.760 horas nominales, las horas efectivas reales rondan las 1.654 al año. Si el coste total (bruto + Seguridad Social) de un empleado es de 31.700 €/año, el coste por hora efectiva —lo que realmente cuesta cada hora de trabajo que se recibe— es de unos 19,17 €/hora, no los 18 €/hora que saldrían de dividir entre las horas nominales.
Esta cifra es la más útil para comparar decisiones: cuánto cuesta la hora de una persona frente a cuánto costaría automatizar esa misma tarea.
Los costes indirectos que no aparecen en ninguna nómina
Hasta aquí, todo lo anterior es coste directo: lo que ves en nómina más la Seguridad Social. Pero contratar tiene costes indirectos que rara vez se presupuestan de antemano:
- Selección y onboarding: procesos de selección, entrevistas, tiempo de quien contrata y formación inicial. Orientativamente, entre el 15% y el 25% del salario bruto anual para un perfil administrativo, según distintos informes de recursos humanos.
- Rotación: si la persona se va antes de compensar el coste de haberla formado, ese coste de selección se repite.
- Equipo y licencias: ordenador, software, accesos — coste recurrente que no siempre se atribuye al puesto.
- Supervisión: el tiempo de quien gestiona a esa persona también es coste, aunque no se facture como tal.
Amortizando un coste de selección típico sobre una permanencia media de 3 años, ese indirecto añade varios miles de euros más al año al coste real. Sobre nuestro ejemplo de 24.000 €/año de bruto, el coste total con indirectos puede rondar los 33.000-34.000 €/año.
Cómo usar esta cifra para decidir
El coste real de un empleado es el número de referencia correcto para comparar dos cosas: ampliar plantilla para sostener una tarea administrativa repetitiva, o automatizar esa tarea concreta. Para hacer el cálculo exacto de tu caso — con tu salario, tu sector y tu tipo de contrato — puedes usar nuestra calculadora gratuita de coste de un empleado, que aplica los tipos vigentes de 2026 y te da el desglose completo, incluidos los indirectos.
En IberClaw vemos este cálculo constantemente en las conversaciones con pymes: presupuestos, facturación y conciliación bancaria son tareas que hoy sostiene una persona, a ese coste real, y que un empleado IA puede automatizar por una fracción de esa cifra sin sustituir a nadie del equipo — solo la parte repetitiva.
Preguntas frecuentes
¿Qué porcentaje añade la Seguridad Social sobre el salario bruto?
Entre un 30% y un 33% para un puesto de oficina con contrato indefinido, según el tipo de accidentes de trabajo de tu sector.
¿Cambia mucho el coste entre contrato indefinido y temporal?
La diferencia principal está en el tipo de desempleo: 5,5% en indefinido frente a 6,7% en temporal, sobre la base de cotización. El resto de conceptos no varía por tipo de contrato.
¿El coste de selección es siempre el mismo?
No, es una estimación orientativa de mercado (15-25% del salario bruto anual para un perfil administrativo). Varía mucho según el puesto, el sector y cómo de difícil sea encontrar el perfil.
¿Sirve este cálculo para autónomos societarios o solo para asalariados?
Este artículo se refiere al coste de contratar a un trabajador por cuenta ajena. El régimen de un autónomo societario tiene una cotización distinta, que conviene revisar con tu asesoría.
¿Dónde consigo el tipo exacto de accidentes de trabajo de mi empresa?
Tu asesoría laboral o gestoría tiene acceso al epígrafe (CNAE) exacto con el que tu empresa está dada de alta en la Seguridad Social, y por tanto al tipo exacto que te aplica.