Cuánto cuesta una ETT para tareas administrativas es la primera pregunta que se hace cualquier pyme que necesita cubrir una baja, un pico de facturación o una campaña puntual sin abrir un proceso de selección propio. La respuesta corta es que siempre cuesta más que el salario bruto del puesto, porque el precio que factura la empresa de trabajo temporal incluye la Seguridad Social del trabajador y un margen de gestión de la propia ETT.
En este artículo vemos cómo se forma ese precio, qué obliga la ley a incluir en él, para qué situaciones tiene sentido recurrir a una ETT en tareas de backoffice y en qué casos conviene más automatizar la tarea en lugar de cubrir el puesto con una persona nueva cada vez que hay un pico de trabajo.
Cómo se calcula el precio de una ETT
Las empresas de trabajo temporal en España están reguladas por la Ley 14/1994, de 1 de junio, que establece el marco legal para ceder trabajadores a otra empresa (la empresa usuaria) de forma temporal. Una reforma posterior de esa ley introdujo el principio de equiparación salarial: el trabajador cedido por una ETT debe cobrar, como mínimo, lo mismo que cobraría un trabajador de la empresa usuaria en el mismo puesto y con las mismas funciones.
Esa equiparación salarial es la razón por la que una ETT nunca puede ser más barata que contratar directamente a esa misma persona: el salario base ya está fijado por el convenio o por lo que paga tu empresa a un puesto equivalente. A partir de ahí, la ETT añade la cotización a la Seguridad Social correspondiente al puesto y su propio margen de gestión, que cubre selección, gestión de nóminas, formación obligatoria y el riesgo de que el contrato se acorte o se cancele.
En la práctica, el precio final que paga la empresa usuaria suele situarse entre un 20% y un 40% por encima del coste salarial y de Seguridad Social que tendría contratar a esa persona de forma directa. Ese margen varía según la duración del contrato, la urgencia con la que se necesita cubrir el puesto y el volumen de trabajadores que la empresa usuaria contrate a través de la misma ETT.
Qué añade la ETT sobre el coste laboral de un administrativo
Para entender el punto de partida, conviene saber cuánto cuesta ya de por sí un trabajador administrativo contratado de forma directa. Según la Encuesta Trimestral de Coste Laboral del INE, el coste laboral medio por trabajador y mes en España fue de 3.278,01 euros en el primer trimestre de 2026, un 4,9% más que un año antes. Esa cifra ya incluye salario y cotizaciones sociales a cargo de la empresa; es el punto de partida sobre el que la ETT añade su margen.
Puedes calcular el coste real de un puesto administrativo en tu empresa, con tus propias cifras de salario y jornada, en nuestra calculadora de coste de empleado. Esa cifra es la base sobre la que comparar cualquier presupuesto que te pase una ETT: si el precio por hora que te ofrecen no se acerca a esa proporción, merece la pena preguntar qué incluye exactamente.
| Concepto | Quién lo asume |
|---|---|
| Salario equiparado al puesto de la empresa usuaria | Incluido en el precio de la ETT |
| Cotizaciones a la Seguridad Social del trabajador | Incluido en el precio de la ETT |
| Formación obligatoria (1% de la masa salarial) | A cargo de la ETT, incluido en el margen |
| Selección, sustituciones y gestión administrativa | Margen de la ETT |
Para qué sirve realmente una ETT en tareas administrativas
Una ETT tiene sentido cuando la necesidad es genuinamente temporal y previsible: cubrir la baja de maternidad o paternidad de la persona que gestiona la facturación, reforzar el departamento administrativo durante una campaña de cierre de ejercicio, o cubrir picos estacionales en sectores como el turismo o la distribución. En esos casos, pagar el sobrecoste del margen de gestión suele salir más barato que asumir un proceso de selección propio para un puesto de pocos meses.
Piensa en una distribuidora de recambios de automoción en Valladolid que necesita cubrir la baja de su administrativa de facturación durante ocho semanas. Abrir un proceso de selección propio para un contrato tan corto no compensa: el tiempo dedicado a entrevistar y formar a alguien nuevo consumiría buena parte de esas ocho semanas. Ahí, una ETT permite tener a alguien operativo en pocos días, aunque el coste por hora sea más alto que el de un contrato directo.
Los límites de una ETT para el backoffice
El problema aparece cuando la necesidad de refuerzo administrativo se repite cada pocos meses: cada vez que llega una persona nueva a través de la ETT, hay que dedicar tiempo a explicarle cómo funciona la facturación de la empresa, dónde están las plantillas de presupuestos o cómo se concilia cada cuenta bancaria. Ese tiempo de formación se repite en cada rotación, y durante esas semanas de aprendizaje aumenta el riesgo de errores en facturas o cobros. Puedes ver cuánto puede llegar a costar un error de este tipo en el coste de un error de facturación manual.
Una ETT tampoco resuelve el problema de fondo si la causa de los picos de trabajo administrativo es un proceso mal diseñado: por ejemplo, si las facturas se introducen a mano una a una, o si conciliar el banco depende de que una sola persona revise los movimientos día a día. Añadir más personas a un proceso lento no lo hace más rápido, solo reparte el mismo trabajo manual entre más manos.
La alternativa: automatizar la tarea en vez de cubrir el puesto
Muchas de las tareas que hoy justifican un refuerzo temporal por ETT (entrada de facturas, conciliación bancaria, generación de presupuestos, avisos de cobro) se pueden automatizar con un empleado IA gestionado que funciona todos los días del mes, no necesita periodo de formación cada vez que hay un pico de trabajo y no genera coste adicional por absorber más volumen de documentos.
La diferencia clave es que un empleado IA no sustituye a una persona concreta: se configura una sola vez sobre el proceso y sigue funcionando igual durante una campaña de cierre, una baja o un pico estacional, sin que haya que volver a explicarle nada a nadie. Esto no elimina la necesidad de una ETT para puestos que requieren presencia física o trato directo con el cliente, pero sí para buena parte del trabajo puramente administrativo.
Antes de decidir entre cubrir el puesto con una ETT o automatizar la tarea, conviene revisar qué parte del trabajo es realmente repetible. Puedes ver cómo abordarlo en cómo elegir qué automatizar primero en tu empresa o reservar un diagnóstico gratuito para revisar tu caso concreto.
Cómo comparar el presupuesto de una ETT antes de firmar
Cuando una ETT presenta un presupuesto para cubrir un puesto administrativo, conviene desglosar el precio por hora en sus tres componentes: salario equiparado, cotizaciones sociales y margen de gestión. Si la ETT no puede o no quiere desglosar esa cifra, es difícil saber si el precio es razonable para el puesto y la duración del contrato, o si el margen aplicado es más alto de lo habitual en el sector.
- Pide el salario bruto equiparado al puesto: debe coincidir con lo que pagarías a un trabajador propio en esa función.
- Confirma qué convenio colectivo aplica para verificar que la equiparación salarial es correcta.
- Compara el precio por hora total con el coste laboral medio de un puesto similar en tu sector antes de firmar.
- Pregunta qué ocurre si necesitas alargar o acortar la duración inicialmente pactada, ya que puede afectar al margen aplicado.
Este ejercicio de comparación es especialmente útil si recurres a una ETT varias veces al año para el mismo tipo de puesto: si el gasto anual empieza a acercarse al coste de una contratación indefinida más un margen amplio, probablemente sea el momento de plantearse una solución más estable, ya sea contratar de forma directa o automatizar la parte del trabajo que genera esos picos recurrentes.
Preguntas frecuentes
¿Una ETT puede cobrar lo que quiera por un administrativo?
No. La Ley 14/1994 y su reforma posterior obligan a la equiparación salarial: el trabajador cedido debe cobrar como mínimo lo mismo que un trabajador de la empresa usuaria en el mismo puesto. Sobre ese salario, la ETT añade la Seguridad Social y su margen de gestión, que suele moverse entre el 20% y el 40% del coste laboral del puesto.
¿Cuánto tiempo se tarda en incorporar a alguien a través de una ETT?
Normalmente entre unos días y dos semanas, dependiendo de la disponibilidad de perfiles con el perfil administrativo requerido en la zona. Es una de las principales ventajas frente a un proceso de selección propio, que suele alargarse varias semanas.
¿Qué pasa si el trabajador de la ETT se pone de baja?
La empresa de trabajo temporal es la empleadora formal, así que es ella quien gestiona la sustitución o la baja del trabajador cedido. La empresa usuaria puede solicitar una sustitución, aunque eso implica de nuevo un tiempo de adaptación de la persona nueva al puesto.
¿Una ETT es más barata que contratar directamente?
No, nunca lo es en términos de coste por hora: el salario está equiparado por ley y encima se añade un margen de gestión. La ETT compensa por la rapidez y flexibilidad para cubrir necesidades temporales, no por ser más económica que una contratación directa a largo plazo.
¿Puedo combinar una ETT con automatización de tareas?
Sí, y es habitual. Muchas empresas usan una ETT para puestos que requieren presencia o trato con clientes, mientras automatizan con un empleado IA las tareas repetitivas de facturación, conciliación o generación de presupuestos que no dependen de que haya una persona física en la oficina.